Gondomar destierra las vajillas plásticas de los comedores escolares, que usarán acero (Faro de Vigo)

(Noticia de D. Vázquez publicada en Faro de Vigo, el 06/09/14.)

La adjudicataria asume por contrato el empleo de bandejas metálicas como exigían al Concello 5.000 firmas reunidas por los padres

El acero ha ganado la batalla definitiva al plástico en los comedores escolares de Gondomar. Así lo establece el contrato firmado este lunes por el Concello y la empresa adjudicataria del servicio, que se compromete a emplear este curso vajillas metálicas en lugar de las antiguas de polipropileno cuya seguridad sanitaria fue puesta en duda por un grupo de padres de alumnos del CEIP Souto Donas, que en pocas semanas lograron reunir más de 5.000 firmas de apoyo a su demanda.

Según informa el alcalde gondomareño, Fernando Guitián, Ruta Jacobea volverá a encargarse de servir los menús diarios a los cuatro centros escolares del municipio donde se presta servicio de comedor. La empresa de catering mantiene así el contrato del que ya era titular el pasado curso tras imponerse al resto de aspirantes en un nuevo concurso de adjudicación que dio más puntuación a las ofertas que proponían vajillas alternativas al plástico.

“El uso de estas bandejas [de polipropileno] es perfectamente legal”, aclara Guitián, que justificaba de este modo la decisión de no excluir del concurso el empleo de este material.

El nuevo contrato, con una vigencia de un año, “asciende a 179.230,20 euros e incluye el servicio de comida durante 177 días a una media de 305 escolares”, explica la edil de Bienestar Social, Patricia Durán, cuyo departamento se encarga de la gestión de los comedores.

Aunque según estos datos el precio del menú se sitúa en 3,32 euros/día, la totalidad de los usuarios reciben algún tipo de ayuda, que financian de forma solidaria el Concello y la Consellería de Educación hasta un total de 97.994,28 euros (44.000 de la parte municipal y casi 54.000 de la autonómica).

Este curso, apunta Durán, el Concello ha confirmado ya 304 subvenciones de este tipo dependiendo de su situación económica. Así, existen becas de emergencia social por las que este año 102 niños acudirán a los comedores escolares sin que sus familias hagan ningún desembolso económico. Al resto de usuarios se les aplican rebajas en el precio del servicio y de este modo 13 de ellos pagarán apenas 1,32 euros por día y el resto, 189, que sin necesidad de justificar ningún requisito recibirán una beca de 1 euro y abonarán 2,32 euros diarios.

En Gondomar, cuatro colegios disponen de servicio de comedor. Se trata del CEIP Serra Vincios, del Neira Vilas (Peitieiros), el Chano Piñeiro y el Souto Donas.

Advertisements

Carta al alcalde de Gondomar solicitando la retirada de las vajillas plásticas del comedor escolar

Gondomar, 14 de Enero de 2014

A la atención de V. S. Fernando Guitián, alcalde de Gondomar

César Lema Costas, con domicilio en […] Gondomar. Teléfono: […]. Padre de […] alumna de 6º de primaria en el CEIP Souto-Donas. Habiéndome enterado por mi hija que en el comedor de dicho centro se sirve la comida directamente sobre bandejas de plástico y conociendo que el actual servicio de catering ha sido contratado por este “concello”.

INFORMO:

Que hay serias dudas sobre la utilización de materiales plásticos como envases o recipientes para los alimentos, ya que en muchas ocasiones es fácil ingerirlos en forma de pequeñas partículas que se generan en los procesos de degradación que son muy comunes y frecuentes. Algunos plásticos pueden ser atacados y degradados parcialmente por los ácidos u otras sustancias contenidos en los alimentos o sus preparaciones culinarias.

El calentamiento producido por la inmersión del recipiente en agua caliente, horno microondas, horno convencional, lavavajillas o por el propio alimento, igualmente puede desprender micropartículas de plástico. El lavado de ciertos materiales plásticos con los detergentes y limpiadores utilizados en los lavavajillas, asimismo puede ir alterando su estructura y erosionando estos de manera que los hace más susceptibles de ser degradados, lo que se agrava aún más cuando los recipientes no son desechables como sucede con las bandejas plásticas del catering que sirve al CEIP Souto-Donas.

Las cantidades de plásticos que pueden ser ingeridas como consecuencia de estos procesos son microscópicas y mínimas en términos absolutos, pero su acumulación a lo largo del tiempo puede llegar a producir trastornos para la salud de diverso tipo, y que abarcan desde los gastrointestinales a los endocrinos. En estos últimos trastornos se ven involucradas toda una serie de compuestos químicos denominados perturbadores o disruptores endocrinos.

¿Qué son los Disruptores Endocrinos?

Dr. Nicolás Olea (Universidad de Granada): “Se trata de sustancias químicas, de contaminantes ambientales, generalmente hechas por el hombre y la industria del hombre y que una vez dentro del organismo modifican el equilibrio de las hormonas. Las hormonas, como se sabe bien son mediadoras químicos que conectan un órgano con otro y mandan o son señales químicas. Estas señales químicas pueden ser interferidas, aumentadas, disminuidas por otro compuesto químico que utiliza o que se planta en su lugar. El fenómeno es que hay algunas consecuencias biológicas de esa interferencia. O que algún sistema hormonal se ve acentuado con mayor función o que algún sistema hormonal es deficitario porque las sustancias químicas, los disruptores endocrinos en este caso, bloquean a la actividad de la hormona”.

La investigación científica ha relacionado los disruptores endocrinos con un amplio abanico de enfermedades que incluye:

  • Salud reproductiva femenina (Pubertad precoz, cáncer de mama, disminución de la fecundidad/fertilidad).
  • Salud reproductiva masculina (Malformaciones en genitales de bebés, disminución de la calidad del semen, cáncer de testículo y próstata).
  • Trastornos del metabolismo (obesidad, diabetes, cáncer de tiroides).
  • Problemas cardiovasculares.
  • Alteraciones y enfermedades neurológicas (Perturbaciones del desarrollo neurológico y alteraciones conductuales, como Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, Autismo, etc., y enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson).

En Febrero de 2013 se dio a conocer un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del estado de los conocimientos científicos sobre las sustancias químicas que perturban la función endocrina (State of the Science of Endocrine Disrupting Chemicals), en el que se concluye que muchas sustancias químicas sintéticas cuyos efectos sobre el sistema hormonal todavía están por investigar podrían tener importantes repercusiones en la salud.
El documento consta, en su forma completa original, de 289 páginas; y en su versión resumida, de 38 (que se titula “State of the science of endocrine disrupting chemicals 2012. Summary for decision-makers”). Ambos pueden leerse y descargarse (PDFs en inglés) en el siguiente enlace: http://www.who.int/ceh/publications/endocrine/en/index.html
En el informe conjunto se pide que se siga investigando para entender plenamente las relaciones entre esos denominados perturbadores endocrinos (PE) —presentes en muchos productos domésticos e industriales, entre ellos los plásticos alimentarios— y determinadas enfermedades y trastornos. El informe señala que estudios más exhaustivos y mejores métodos analíticos podrían reducir el riesgo de enfermedad y generar ahorros considerables para la salud pública.

En el breve capítulo “The tip of the iceberg” (la punta del iceberg), de dicho informe de la OMS y del PNUMA, se puede leer:

“10. La punta del iceberg.- Debido a que sólo una pequeña fracción de los cientos de miles de sustancias químicas sintéticas existentes han sido evaluados por su actividad de disruptores endocrinos, y debido a que muchas sustancias químicas de los productos de consumo no son identificados por el fabricante, sólo hemos visto la “punta del iceberg”. ¿Cuántos disruptores endocrinos hay? ¿De dónde vienen? ¿Cuáles son sus riesgos para el ser humano y la fauna? ¿Cuáles son sus efectos, individualmente y entre ellos, durante el desarrollo y la edad adulta, e incluso a través de las generaciones? ¿Cuáles son sus mecanismos de acción? ¿Cómo pueden mejorarse las pruebas para disruptores endocrinos? Todas estas preguntas necesitan respuestas”

Ante tales incertidumbres creo que no es descabellado apelar al principio de precaución para disminuir en lo posible la exposición de nuestras hijas e hijos a este tipo de sustancias, por lo que:

SOLICITO:

Tenga a bien requerir a la empresa de catering sustituya las bandejas plásticas por la tradicional vajilla de loza o similares.
Atentamente

César Lema Costas
(Doctor en Biología)